El auténtico Sonido Motown es historia y a la vez leyenda. En realidad dejó de ser cuando en 1972 su fundador Berry Gordy, Jr. decidió que dejaba Detroit y se llevó todos los trastes para Hollywood en búsqueda de incursionar en la producción cinematográfica que logró en primera instancia con “Lady Sings The Blues” o la historia de Billie Holiday, protagonizada por Diana Ross.
De toda suerte, ya la cama rítmica de Motown se había reducido a la mitad, pues el baterista Benny “Papa Zita” Benjamín había fallecido en 1969. No que otros como Uriel Jones o Richard “Pistol” Allen no pudieran reemplazarlo, pero su aliado el bajista James Jamerson nunca se encanchó en la meca del cine. Se le veía ausente, sin la dinámica habitual, tal vez por la falta de su socio rítmico o por el cambio de ambiente.
Reitero en este punto mi invitación a un site inmediato como es Wikipedia para un vistazo más profundo de Los Funk Brothers, y aún preferible, tratar de adquirir el documental “Standing In The Shadows Of Motown”. Firmemente creo que las cosas se dieron en el lugar exacto a la hora exacta. Se me hace difícil concebir que el tal “Sound of Young America” como lo llamó Gordy, hubiera sido lo mismo si toda esa pléyade de diamantes en bruto que se pulieron en Motown, hubieran llegado tan léjos de no ser por el acompañamiento de Los Funk Brothers.
Los Temptations, se iniciaron como Los Elgins y más tarde se llamaron Los Primes. Como la mayoría de los talentos que fueron transplantados a Detroit por circunstancias del destino, procedían del ambiente del Deep South. No en balde sus dos voces principales, el tenor/barítono David Ruffin es nativo de Whynot, Mississippi y el tenor/falsete Eddie Kendricks hizo el viaje desde Union Springs, Alabama. Genuinos íconos discográficos del repertorio Motown y de la música pop sesentera en general se sustentan en Ruffin llevando la vocal principal en “My Girl” y “Ain’t Too Proud To Beg” (grabada años más tarde desde Los Rolling Stones hasta Rick Astley) así como en Kendricks en la original de “Get Ready” (regrabada por Wayne Cochran y Rare Earth) hasta la muy melodiosa “Just My Imagination” que de paso marcó su despedida de Los Tempts hacia su carrera de solista.
Gracias a la acertada producción y composición de Smokey Robinson, Los Temptations ganaron atención muy rápidamente, esgrimiendo el verdadero y clásico Sonido Motown que mantuvieron hasta que hacia 1967 pasaron a manos de Norman Whitfield y Barret Strong, mostrando un sustancial cambio hacia un sonido más agresivo y menos inocente, lo que más tarde se llamaría Soul Psicodélico en el ocaso de los 1960s con letras cargadas de concietización social o pro-derechos civiles como “Cloud Nine” y “Ball of Confusion”. Vale acotar aquí que dicha expresión, Whitfield la “cachó” del estilo que en la Bahía de San Francisco estaba produciendo el ex disc jockey Silvestre Stewart al implementar su ensamblaje Soul Psicodélico llamado Sly & The Family Stone, de electrizante aparición en el Festival de Woodstock.
Pero Los Temptations dejaron en este servidor, como buena parte de los discos de Motown, un extraño sentimiento que quedó encerrado en días grises en ese recorrido ferroviario desde el puente de La Junta hasta Turrialba. El traqueteo del tren parece asociarse al otrora caudaloso Río Reventazón que entra en misterioso contubernio con el resto de esa rica y agreste naturaleza, pareciendo honrar la memoria de quienes tendieron esos rieles. Pero esa es otra historia para ser contada
jueves, 27 de agosto de 2009
Los Pioneros de Motown Parte V
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martes, 18 de agosto de 2009
Pioneros de M.T. Parte IV

El mega-éxito “Reach Out, I’ll Be There” de Los Four Tops sería secuenciado por otras tres tonadas, rítmicamente cortadas con la misma tijera, “Standing In The Shadows of Love”, “Bernadette” y “Seven Rooms of Gloom”, demás está decir que gestadas por Holland, Dozier, Holland. Claro está, había que sacarle punta al extremo al híbrido de dicho impacto, hasta que el patrón se gastara.
Luego llegaría la época de los covers en títulos como “If I Were a Carpenter” en 1968 y al año siguiente “It’s All In The Game”. Fue en ese ocaso de los 1960s que la fórmula dinamita HDH entraría en conflicto con Berry Gordy por disputa de regalías, pues sintieron que no estaban siendo remunerados como correspondía. Se irían a formar la disquera Invitctus-Hot Wax en el propio Detroit, rodeándose de talentos como Freda Payne, Las Honey Cone y Chairmen of the Borrad entre otros.
Mientras los ya célebres Four Tops empezaron a languidecer al no contar en Motown con tales suplidores de éxitos. Y la historia se repitió: reclamos por regalías, negociaciones pendientes, y entre tanto, contactos con la disquera ABC-Dunhill, en donde tras oir la propuesta de los compositores Lambert /Porter de “Keeper of the Castle” y “Ain’t No Woman”, dejaron tirada a Motown para rehacer ahí su carrera.
En este punto bien podríamos pasar a tratar sobre la otra legendaria en todo su derecho, institución grupal vocal de Motown en su filial Gordy Records, Los Temptations. Pero este es el punto donde se hace ya necesario traer a colación a esos Héroes No Reconocidos por la mezquindad de Berry Gordy de no permitirles aparecer haciendo sus propios discos, los llamados Funk Brothers, los ejecutantes de toda esa cama rítmica, sustentada en forma predominante en la combinación bajo batería de James Jamerson y Benny (“Papacita”) Benjamín, secundados por el teclado de Earl Van Dyke y otros músicos como Bongo Brown, Uriel Jones, y Richard “Pistol” Allen.
Ellos están en cada disco del original Sonido Motown en los 60s, desde Los Miracles a Stevie Wonder, pasando por Marvin Gaye, Martha & The Vandellas, Las Supremes, Los Four Tops, Los Temptations, y hasta los ahí temporales Gladys Knight & The Pips, Los Isley Brothers y Los Spinners. Más en serio que en broma, Los Funk Bothers pueden ser escuchados en más discos de primer lugar que muchos otros talentos juntos. Puede recurrise a Wikipedia para agarrar un volado más exhaustivo sobre Los Funk Brothers. En cuenta hay un rico documental felizmente logrado por Paul Justman basado en el libro de Allan Slutsky “Standing In The Shadows of Motown”, parodiando uno de los títulos mencionados aquí de los Four Tops.
A diferencia de los injustamente no reconocidos en su tiempo Funk Brothers, la otra riquísima base rítmica de la competencia, la Disquera Stax de Memphis, Booker T. & The M.G.s, sí grabaron sus propios discos instrumentales por aparte, empezando por el clásico “Green Onions” en 1962 y llegando a los fílmicos “Time is Tight” y “Hang’Em High” en 1969. Ellos fueron el tecladista Booker T. Washington, Steve Cropper guitarra, Donald “Duck” Dunn bajo y el desaparecido baterista Al Jackson, Jr. Músicos estos de sesión que, asociados a los bronces de sus compañeros Los Mar-keys y el tecladista Isaac Hayes (“Shaft”) enriquecían las grabaciones de Otis Redding, Sam & Dave, Rufus Thomas y su hija Carla, y para el ocasional invitado Wilson Pickett.
R.S.
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martes, 11 de agosto de 2009
Los Pioneros de Motown III

Tras Los Miracles, rebautizados hacia el final de los 1960s como Smokey Robinson & The Miracles, llegaron Los Contours, casados con el módico ritmo del twist al principio de dicha década, lo que se evidencia en una conminatoria composición de Berry Gordy, Jr, quien advirtió que si con “Do You Love Me” no la pegaban, quedarían fuera de la empresa. Se salvaron llevando la canción al tope del R&B y un magnífico tercer puesto en el Hot 100. Destacable la presencia de Dennis Edwards que tras desaparecer Los Contours se integraría a Los Temptations en sustitución del considerado problemático y hasta engreido David Ruffin, sí, esa misma voz de “My Girl” y “Ain’t Too Proud to Beg”, quien seguiría como solista con más pena que gloria por casi una década a no ser por su “My Whole World Ended” en 1969 y su apabullante “Walk Away From Love” en 1976.
Antes de mirar a fondo al más exitoso grupo vocal masculino de Motown como son con todo propiedad los legendarios Temptations, integrados en 1962, debemos poner antes la atención en otro cuarteto vocal no menos legendario: Los Four Tops, fundado en 1953 como Los Four Aims, todos auténticos nativos de Detroit, debieron esperar nueve años por su ansiado éxito, pasando en el interin por la disquera Chess de Chicago e incluso la Columbia sin éxito alguno.
Al igual que sucedió con Las Supremes, para 1964 Los Four Tops fueron puestos por Gordy en manos de los Midas de Motown, los compositores/productores Holland-Dozier-Holland, quienes les tomaron la medida exacta desde el inicio con “Baby I Need Your Loving” resaltando el desgarrado y desesperado canto de Levi Stubbs, mientras que Abdul Fakir, Reynaldo Benson y Lawrence Peyton pitan cuan locomotoras de vapor, respaldando a Stubbs con el título de la melodía una y otra vez.
Estas son la cosas que representaban amor a primer oido para los entonces chamacos como yo, pero igualmente para avezados compositores blancos como el matrimonio de Barry Mann (“Who Put The Bomb”) y Cynthia Weil, que reconocieron que su creación de “You’ve Lost That Lving Feelin’” para Los Righteous Brothers se sustentó en el cariño que le tomaron a “Baby I Need Your Loving”. Al año siguiente, esta canción sería blanqueada con aceptable resultado por Johnny Rivers.
Para 1965 “I Can’t Help Myself” los estableció definitivamente, arrebatando en medio del embate de la Invasión Británica, la altura del Hot 100 y demás esta mencionar la clasificación R&B, en tiempos que estás nuevas expresiones empezaron a recibir el apelativo de Música Soul, donde las voces melodiosas cedieron ante la expresividad, dejando fluir el alma. La cosa no era tener buena voz, sino “feeling”.
De paso, muchos entendidos convienen en que el genuino representante del Sonido Motown es este registro que contiene igualmente el estribillo de “Sugar Pie, Money Bunch” y al que ponerse a hacerle segundas versiones, es como metérsele al tren.
Los Four Tops se repitieron con “It’s The Same Old Song”, movida estratégica de H-D-H, para mantener el momentum ganado ese año, imponiendo un estilo del cual ya nadie jamás se olvidaría, y ni que decir cuando H-D-H los abordaron para 1966 con un tema que el propio Gordy tras escuchar el demo sentenció “…Muchachos, prepárense para disfrutar el mayor éxito de su carrera…” Carajo, era el momente histórico a la hora correcta. Se llamó “Reach Out, I’ll Be There”.
R.S.
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viernes, 7 de agosto de 2009
II Parte - Motown vista por un Limonense

Mi nocturna compañera radial WLAC no era nada proclive a darle tanta cabida a la mayoría de lo que hacía Motown. Ahí nunca escucharía una canción de Las Supremes: demasiado chiclosas para una programación, como ya explique, más asociada al R&B. Pero entiéndase que este es un término muy sagrado. Hoy se quiere clasificar a un montón de basura tipo rap o hip hop en esta categoría. Entonces pasan a llamarlo Classic R&B o Classic Soul.
En nuestra meseteña Tiquicia, la primera emisora en programar un disco de Motown fue aquella del slogan "¿Sabe cuándo?...¡Cuando apague Atenea!" Esa fue la emisora ubicada en 975 kcs. y el título de marras fue "Baby I Need Your Loving" de Los Four Tops, su debut en 1964. Al año siguiente mi colega Rafa Rojas incluiría a las Supremes, tal vez fue "Baby Love" y por primera vez a Los Four Tops con "I Can't Help Myself". Pero Marvin Gaye y la ricamente chillona Martha con Sus Vandellas, tendrían que aguantarse a la aparición de Musical Juvenil el 12 de Octubre.
La radio meseteña seguía viendo con mucho recelo el programar piezas negras muy chillonas como un "Mickey's Monkey" de Los Miracles, porque era como abrirle la puerta a lo tribal africano. Igual que había sucedido en Norteamérica en los medios 1950s cuando el colega Alan Freed, el primero en usar el eufemismo negro de Rock and Roll en una emisora blanca, se tomó la libertad de empezar a bombardear a sus adolescentes seguidores con los berreos de Little Richard. Figúrense la cara del papá que tras volver a casa del trabajo, encontraba a sus muchachos haciendo sus tareas al compás de "Tutti Frutti"..."Qué es ese salvajismo" o algo por el estilo es lo que se podía esperar. Pero curioso en mi caso: mi viejo, que entonces estaba pollo, y me había acostumbrado a Agustín Lara o Guy Lombardo, volvió a casa un buen día con ese mismo estallido, responsable que me despertó al "rocambol".
La familia Pinagel, que fue la primera en instalar un salón de patines en aquel vestusto Cinema Mendoza al Sur de la capital, me regaló mi primer disco de Motown. Ellos los recibían del Norte; y en una visita a su entonces rodeada quinta de cafetales en el hoy concurrido San Rafael de Escazú, me puse a ver disquillos que les acababan de llegar, entre ellos "Where Did Our Love Go" de Las Supremes. Yo hasta que salté cuando vi aquello que ya había escuchado por onda corta desde la neoyorkina WRUL. Entonces Mercedes, la mayor preguntó "¿Te gusta ese disco?". Tras una breve referencia mía del por qué, se dirigió a los hermanos y "Vean, este disco es para Saavedra"...Bueno, ya caen ustedes en la cuenta de cómo algunas personas, aún entendiendo inglés, no estaban preparadas todavía para algo tan inofensivo, y cuyo ritmo a mí me atrapaba.
En Limón, excepción ya referida de Mary Wells y Las Marvelettes, no era común escuchar las producciones de Motown en la radio local. Un sábado en el calor de una temprana tarde limonense de Febrero 1964, con las vacaciones terminando y camino a la estación a abordar la extra de pasajeros sabatina de las 2.10 vía Zent, se despachan en la Casino con (lo ignoraba entonces) "Do You Love Me" de Los Contours. Aunque echa a ritmo de twist, ya sabía yo que en Chepe no escucharía emisora alguna incluyendo aquellos "berridos". El viaje, se disfrutaba más con el traqueteo de las ruedas al besar las juntas de los rieles, porque producía un ritmo que hablaba de idioma de Motown..."Dum dee lam dee da aha" entonaba Smokey mientras sus Miracles le respondían lo mismo. A 103 millas queda la terminal Oeste. Estaremos pasadas las 8.
R.S.
Publicado por Raúl Saavedra en 12:42 0 comentarios
martes, 4 de agosto de 2009
Motown vista por un Limonense

El DJ de las noches en WLAC 1510 desde Nashville, se llamó artísticamente John R. (abreviación para John Richbourg) quien siendo blanco tenía un cierto feeling negro para animar, por lo que abordaba al milímetro cada canción que programaba. Y así después Los Miracles que mencioné anteriomente, un día se suelta con algo que no siendo de Motown, resultó amor a primer oído. Fue "I Do Love You" de Billy Stewart". Me la hicieron a la medida. Ahí fue donde me enganché más y más del R&B, que para entonces remitía al debutante Otis Redding con "These Arms of Mine" y Solomon Burke con "If You Need Me", para los sellos Volt y Atlantic, respectivamente. La noche era el tiempo perfecto para volar la imaginación con estas expresiones.
Pero Motown atrapaba enseguida con su novel estrella Marvin Gaye. Aquello de "Wondeful One" respaldado a coro por Martha & the Vandellas, era como viajar sobre los rieles flanqueados por cacaotales al este de Siquirres, hacia la profundidad de la noche Asi me lo impresionaba esa cama rítmica impuesta en el bajo por James Jamerson y los insistentes redobles de Benny "Papacita" Benjamín.
Aquellas trasnochadas hasta cerca de las 2 me pasaban la factura a media mañana, cuando el sueño me obligaba a buscar aliado en el pupitre en mi primer año del Liceo. Y a la noche siguiente de nuevo me esperaba mi aliado "Philco Tropic" para seguirme llenando más allá de mis oídos, mi sentimiento. No, esta música no estaba para mis allegados de entonces; era mi goce privado.
Un buen día del '64 viene Mary Wells y le batea una hermosa rola a Smokey Robinson y la coloca fuera de la barda, impactando el 1. Justicia y reconocimiento blanco para los propósitos de Pops Gordy Jr. Mi ya extinto hermano mayor se fue de paseo ese año a Panamá, y regresa con el LP así llamado genéricamente "My Guy": el original sonido y sello Motown en toda su expresión.
No terminó ese año, y mi viejo tras una zafada a Sudamérica, pasa por tierra canalera y entre esos trofeos que le encargué, incluyendo al jamaiquino Derrick Harriott con "What Can I Do", me impacta la vista con mi primer sencillo de la filial Gordy. Ese ya desaparecido "Quicksand" de Martha & The Vandellas resume muchas de mis incomprendidas vivencias de mitad de los '60.
Un blanco con el alma negra. Los polos de la huelga de Luján estaban a años luz de esos misterios.
R.S.
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